Como Reganar

Los Regaños: ¿Cómo hacerlo?

¡Qué tema tan importante! Todos hemos pasado por ese momento en el que descubres que tu Super Cachorro hizo —o está haciendo— algo que de verdad te enoja, te duele o te desquicia; por ejemplo, comerse tus zapatos nuevos, revolcarse en un charco con agua muy maloliente, tirar un plato de comida que acabas de terminar, en fin… Pero, ¿cuál es la mejor forma de corregir a un perro?

Bueno, lo primero que debemos tener en cuenta es EL MOMENTO PRECISO. No sirve de nada regañar a tu perro cuando regresas del trabajo y encuentras un zapato mordido. ¿Por qué?, simplemente porque tu perro no podrá relacionar lo que hizo con tu regaño, y no sabrá porqué lo estas regañando, se sentirá nervioso y seguro pondrá esa mirada de “culpable”, pero en realidad él no entenderá qué está pasando.

Los perros no tienen la capacidad para relacionar un acontecimiento con otro, si no suceden al mismo tiempo. No significa que olvide lo que hizo, lo que no podrá hacer es relacionar eso con el regaño. (aprende más sobre la memoria a largo plazo de los perros aquí). Por eso es importante que cuando lo quieras corregir, lo hagas en el momento en el que está ocurriendo la travesura. No 5 minutos después, sino en el momento exacto.

¿Cómo debe ser el correctivo? Hay dos opciones…

Opción #1 – Si tu Super Cachorro está haciendo algo que no te gusta o te molesta, lo mejor es que le enseñes una opción sobre cómo debe comportarse. Si solamente le dices NO y no le das una opción, ¿cómo podrá aprender lo que esperas de él? Para un regaño es suficiente un “no” ligero, no es necesario que lo ofendas o le grites demasiado (por supuesto, ni se te ocurra pegarle). Lo que menos quieres es que tu perro pierda la confianza en ti o te tenga miedo. Para él significa lo mismo que lo corrijas por husmear el bote de basura o por morder todo el sillón de la sala, él no distingue que una acción es peor que otra. Ayúdale a saber de forma amable qué está bien y lo que no.

Algunos ejemplos para aplicar esta opción de correctivo:

  • Tu perro está mordiendo un zapato. Suavemente le dices NO, le quitas el zapato y entonces le das un juguete adecuado para que pueda morder.
  • Tu perro está mordiendo un zapato, pero aunque le digas NO él lo que quiere es que lo persigas e intentes quitarle el objeto. Lo que debes hacer es demostrar que has perdido el interés, buscar un juguete con el que le guste jugar o bien un premio delicioso, entonces, llámalo y cuando llegue hasta ti, pídele que suelte el zapato y prémialo cuando lo haga (puedes motivarlo para soltar el zapato, llamando su atención para que juegue contigo a otra cosa, por ejemplo a jalar la cuerda).

Opción #2 – Quitarle tu atención. ¿A quién le gusta ser ignorado? ¡A nadie! Ignorar a tu perro cuando él está buscando tu atención de una manera equivocada, será el mejor correctivo que puedas aplicar.

Ejemplos:

  • Tú estás sentado en el sofá y llega tu perro y se sube para estar contigo, pero tú no quieres que se suba al sillón, en este caso, bastará con que te levantes y vea que se acabó la diversión.
  • Cuando vuelves del trabajo te recibe con saltos y esos saludos se han vuelto un problema. Lo que debes hacer es dejar de prestarle atención mientras esté saltando. Acarícialo cuando sus 4 patas estén en el suelo.Más detalles sobre este ejercicio aquí.

Si tienes dudas sobre cómo “regañar” a tu Super Cachorro, consúltanos en nuestra página de Facebook antes de reprenderlo. Los regaños pueden asustar mucho a un perro sin importar la edad que tenga. Recuerda que el perro promedio tiene la capacidad intelectual de un niño de 2 o 3 años.

Nunca castigues a tu Super Cachorro “mandándolo” a su casita, a su cama o a su “rincón”. Tu perro debe sentirse seguro en los lugares donde descansa o donde se refugia. Si lo castigas o regañas de esa forma, comenzará a relacionar su lugar seguro y de descanso con experiencias negativas o que lo asustan y lejos de tranquilizarlo, le provocan sensaciones desagradables (incluso miedo). Aprende más sobre su lugar seguro aquí.

Recuerda que tu perro no piensa igual que tú y que tampoco sabe cuánto te costo ese bolso tan caro, él sólo espera que tú le enseñes lo que sí puede hacer y lo que no ((y entretenerse cuando está aburrido)). Sé consistente y nunca le permitas hacer algo porque hoy estás de buenas y a los tres días cambies de parecer para decirle “Eso NO se hace”. Tu perro necesita reglas claras y estructura, sé coherente y amoroso.

Aprende a escuchar y entender a tu perro, conoce los 8 secretos para comenzar a educarlo ¡YA! 


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