¿Por qué orinan las llantas?

El sentido más agudo y más desarrollado de un perro, es el olfato. Con el olfato, los perros reúnen cualquier cantidad de información importante a su alrededor, y para ello les basta una simple olfateada que después es almacenada como recuerdos y conceptos. Ahora bien… ¿a qué se debe la extraña fijación que tienen muchos perros de olfatear y después orinar las llantas de los automóviles? Pues existen varias teorí­as al respecto:

Teoria de los mil olores
Las llantas son los zapatos del auto y con ellas, un auto recorre la ciudad recogiendo mil sustancias y olores. Imaginemos un estacionamiento lleno de autos… para un perro ese estacionamiento serí­a un paraí­so de olores y siendo el olfato su sentido más importante le resultarí­a irresistible olfatear esa vastedad e inevitable no dejar su huella de olor para los otros perros que pasen por ahí­.

Teorí­a de la relación con el entorno
Un perro que vive en la ciudad, que camina y atraviesa sus calles, pasa por estacionamientos e incluso viaja en auto a menudo, seguro relacionará a los autos como un medio de transporte u objetos que se mueven por cuenta propia (Checa este enlace «Los perros pueden aprender conceptos»). Las llantas siempre están al alcance de los perros y eso las hace parte de un inevitable ritual de: pasar, oler y dejar la huella de que «este Super Cachorro también estuvo aquí». No importará si el auto que «marcan» es el suyo o no, lo que importa es que ellos saben que el auto viene y va y que otros perros podrán olfatearlo también.

Teorí­a cientí­fica y quí­mica
Cuando un auto está en uso, los neumáticos se calientan y al estacionarlo lleva tiempo para que el hule se enfrí­e. El hule o goma de las llantas es cien por ciento sintético y al calentarse emana una sustancia quí­mica. Cuando un perro camina cerca de un auto recién apagado o estacionado el olor de dicho material quí­mico que emana la goma de las llantas, entrará en su cavidad nasal llegando hasta la corteza frontal del cerebro (encargada de la orina) y este estímulo disparará las ganas de ir al baño. Esta teoría propone una expliación un tanto complicada y cientí­fica que aún no ha sido probada al cien por ciento.

La conclusión Super Cachorros sobre este tema, es que para nosotros es muy difí­cil comprender los alcances del olfato canino pero una cosa si es segura: el olor de las llantas los atrae y los invita a dejar su marca. Por otro lado, en cuanto un perro «marque» una llanta, las probabilidades de que otro perro marque la misma llanta aumentarán muchí­simo… y así­ podemos deducir que eso intensificará enormemente la acción de «orinar las llantas de nuestros automóviles».

¿Interesante tema no creen?