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El Moquillo ¡Cuidado!

El moquillo es una de las enfermedades contagiosas más preocupantes y aterradoras en el mundo de los perros. Sin prevención o tratamiento adecuados la infección puede resultar fatal.

El moquillo o “la enfermedad de los mil sí­ntomas” es de origen viral. Este virus ataca el sistema respiratorio, nervioso, digestivo e incluso puede afectar a todo el organismo del perro. El perí­odo de incubación (desde la infección hasta la aparición de los síntomas) normalmente es de 14 a 20 dí­as. Dependiendo de la severidad de la infección todos o ninguno de los sí­ntomas pueden ser evidentes. Los trastornos pueden tardar en presentarse algunas semanas o incluso meses.

Existen tres etapas del moquillo:

1. Aguda: Se presenta fiebre, tos, secreción por la nariz, vómito y diarrea. En la mayorí­a de los casos pasa inadvertido o como algún padecimiento simple. Si en esta etapa no es diagnosticado, se desarrolla la segunda etapa de moquillo “Subaguda” que normalmente va acompañada de conjuntivitis, rinitis y desnutrición.

2. Subaguda:

  • Diarrea amarillenta y vómito constante.
  • Respiración fuerte, tos y secreción excesiva y seca que brota por la nariz.
  • Fiebre, depresión, miedo, tristeza y falta de apetito.
  • Contracciones bruscas involuntarias en un músculo o grupo de músculos.
  • Ceguera total.

3. Crónica: Normalmente ocurre en perros de 4 a 8 años. Se manifiesta con debilidad en las patas, parálisis general y temblores en la cabeza o bien, como un desorden progresivo que afecta usualmente a perros mayores de 6 años. Se presenta con ataxia (falta de coordinación o movimientos involuntarios en las extremidades), dolores de cabeza, movimientos involuntarios y cambios en la conducta (no hay respuesta a estímulos externos o no reconoce a sus dueños). Los signos gastrointestinales y respiratorios complican la enfermedad hasta que la recuperación sea muy difícil.

¿Cómo podrí­a contagiarse?

El olfato es el sentido más desarrollado de los perros, por eso mismo son los más vulnerables a contraer enfermedades en las calles o a través de otros perros portadores del virus. El virus se respira y una vez inhalado, pasa por las amígdalas palatinas a los ganglios bronquiales, llegando hasta el flujo sanguí­neo y esparciéndose por todo el organismo.

¿Cómo prevenirlo?

Un cachorro debe ser vacunado a los 45 días de nacido. Un perro adulto con una cartilla de vacunación completa tiene todo el potencial para poder combatir el mal con facilidad. Recuerda que debes consultar con el veterinario el plan de vacunación de tu Super Cachorro y practicar revisiones regulares de los sistemas respiratorio y digestivo.

¿Existe una cura?

Hoy sabemos que podemos ayudar al organismo con un suero específico para combatir el virus. Ve la información aquí.

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