Correr

7 cosas que no debes hacer si corres con tu perro

Correr es un gran ejercicio, muchas personas disfrutan correr diariamente y ¿por qué podría ser “mala idea” llevar a un perro a correr contigo? Contrario a lo que muchos pueden pensar, ir a correr con nuestros perros puede resultar fatal para ellos. A continuación te presentamos 6 cosas que debes evitar a toda costa si corres con tu perro o tu perro corre junto a ti mientras andas en bicicleta:

  1. NO llevarlo con collar de ahorque / púas / gentle leader -collar de cabeza

La principal regla del deporte es que quien lo realice lo disfrute, por lo tanto para que tu perro lo disfrute es indispensable que procures una experiencia positiva y cómoda para él. El primer paso para lograrlo es utilizar un arnés o una pechera para que corra junto a ti. Dar jalones en el cuello no sólo lo estresará sino que podría provocarle lesiones a corto, mediano y largo plazo tanto en la glándula tiroides como en vértebras y articulaciones en general. Opta por llevarlo con una pechera o arnés cómodo.

2. NO correr o andar en bici después de las 11 del día ni antes de las 6 de la tarde

Cada año a nivel global se vive un incremento en la temperatura y por lo tanto tenemos primaveras y veranos más calientes, inviernos más cortos y sequías más prolongadas. Esto hace que la temperatura entre las 11:00 y las 18:00 horas sea particularmente riesgoso para ejercitarlos. El sistema de enfriamiento de los perros es mucho menos eficiente que el nuestro, nosotros podemos sudar y a través del sudor eliminar calor y refrescar nuestro cuerpo. La única forma que tiene el perro de liberar calor es mediante el jadeo. En días calurosos y soleados, las probabilidades de que un perro entre en golpe de calor mientras se ejercita se incrementan considerablemente. Puedes disminuir este riesgo si ejercitas a tu perro antes de las 11 am o después de las 6pm.

3. NO hacerlo correr sobre pavimento caliente o sobre pista de “piedritas”

El pavimento caliente así como las texturas rugosas y ásperas pueden lastimar fácilmente las almohadillas en las patas de tu perro y si a eso le añadimos el calor, entonces no sólo podrán sufrir lesiones por fricción sino también quemaduras. Nuestros perros tenderán a seguirnos sin quejarse, sin pensar que sólo estamos corriendo por diversión, ellos pueden tomarse muy en serio el hecho de correr junto a su familia y dejar de lado molestias, dolores y lesiones físicas para abrir paso a su determinada y férrea voluntad. Por ello es nuestra responsabilidad cuidarlos de los excesos cuando a ejercicio se refiere.

4. NO realizar este ejercicio con cachorros menores de 10 meses ni con perros mayores de 7 años o braquicefálicos

Los cachorros no están preparados aún para correr largas distancias ni tienen la resistencia necesaria. Sus huesos y articulaciones en crecimiento pueden sufrir daños y lesiones permanentes que alteren su desarrollo. Por otro lado tanto perros braquicefálicos (cara chata: bulldogs, bóxers, sharpeis, etc) como perros en etapa senior, son mucho más susceptibles a las altas temperaturas y al ejercicio extenuante, por lo que pueden sufrir rápidamente golpe de calor y el colapso de su sistema.

5. NO jalar ni obligar a tu perro si se detiene o se rehusa a continuar

Si estás corriendo con tu perro y por alguna razón él se detiene, se sienta, se echa o simplemente se rehusa a continuar, es importantísimo que atiendas su llamado. Esto no quiere decir que sea necio o flojo, esto quiere decir que NO PUEDE MÁS y te lo está avisando. Te recomendamos evitar que esto suceda atendiendo las señales tempranas de fatiga en un perro (jadeo excesivo, cara con expresión de angustia y agitación en donde se marcan las arrugas del rostro, lengua rojo brillante, mucha salivación). Si tu perro ya se detuvo, llévalo a la sombra de inmediato y dale tiempo de descansar y refrescarse. Ofrécele un poco de agua y de preferencia humedece con un atomizador su pelaje (no lo mojes directamente ni lo enfríes de golpe).

6. NO hagas que corra sin calentamiento

Cuando te ejercitas es recomendable que lo hagas de manera graduada, comenzando con un calentamiento para no lesionar tus músculos y articulaciones; ya que tu cuerpo está en calor, la intensidad del ejercicio que realizas también aumenta de manera gradual, después de unos minutos alcanzas la intensidad máxima, la mantienes por unos cuantos minutos y poco a poco comienzas a bajar la intensidad hasta que tu corazón tiene un ritmo bajo. ¿Cierto? Igualmente tienes que graduar la intensidad con la que ejercitas a tu super cachorro, recuerda que él no puede avisarte si siente que su corazón no aguanta más, si tiene una temperatura peligrosamente elevada, o si su estómago está sufriendo una torsión gástrica. Así que, más vale que gradúes el ejercicio como un verdadero entrenador profesional. Conoce aquí cómo evitar una torsión gástrica y aprende a correr con tu Super Cachorro.

Los perros ciertamente prefieren paseos recreativos antes que ejercicio monótono. Aprende cómo pasear de manera divertida a tu perro aquí.

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